Cada año, la industria del automóvil se da cita en la Messe de Stuttgart para intentar adivinar lo que viene. Este junio, Walter Pack estuvo allí con tres personas, una ponencia oficial, una mesa redonda y una pregunta que sobrevoló los tres días: ¿qué queda del coche europeo cuando Asia ya está en la sala?
Hay un momento que se repitió varias veces a lo largo de los tres días, con interlocutores distintos y en contextos distintos, pero con el mismo efecto. Alguien preguntaba por un acabado, o por un proceso, o por una tecnología concreta, y en algún punto de la conversación descubría que Walter Pack no externaliza lo que otros subcontratan, sino que lo hace todo in house. Que entre una idea y una pieza en serie no hay cadena de proveedores sino una sola organización. Sonia lo resume bien: «Somos capaces de unir diseño y tecnología para ofrecer una solución completa», explica.